¿Eso es todo? Pregunto ¿Qué ocurre después? Seguro que puedes imaginar el resto, dice Control musitando, aproximando su boca a mi oído, arrimando su cuerpo a la silla. Noto la blanda tibieza de un pecho en mi hombro. Quizás algún día te lo muestre, y oigo chascar su lengua en el borde de mi lóbulo mientras arrastra las consonantes, húmedas, insinuantes.
De todas formas, dice irguiéndose y separándose de mí, en ese campo todo está visto. La vieja historia de siempre. Estoy pensando en ceder el resto de la grabación a algún estudiante de anatomía para que pueda comprobar la versatilidad del cuerpo humano, la capacidad de dilatación de algunos músculos. Adaptabilidad, elasticidad, resistencia, lubricación. Esas cosas. Nada nuevo. Te he ahorrado lo que no nos interesa y he pasado directamente al final. Observa, dice, y vuelve a aproximar su cuerpo, poniendo en marcha la grabación.
Puerco aparecía acabándose de ajustar el impermeable mientras, a sus pies, la agente de aduanas estaba tirada en el suelo en una postura tan obscena que parecía como si Puerco la hubiese arrojado al suelo después de dejarla inconsciente. La sonrisa no había desaparecido del infame rostro, y suponía que no lo había hecho en el resto de la grabación eludida. Así que sin dejar de sonreír se acerca al cámara hasta que su rostro llena completamente la pantalla. Entonces, bruscamente, se quita las gafas.
Doy un respingo y hecho el cuerpo hacia atrás. Control, que ha previsto mi reacción, no se ha movido, esperando el choque de nuestros cuerpos. La cálida fragancia me domina por un momento aun cuando no puedo quitar la vista de la pantalla, hipnotizado por esos ojos negros sin distinción. Un abismo sin cristalino ni iris, una acuosa negritud iridiscente que rezuma maldad.
Puerco vuelve a ponerse las gafas. Coge la chaqueta del uniforme de la mujer y la envuelve. La levanta como si la mujer no pesara y la carga sobre su hombro. Se va por la otra puerta. No puedo evitar fijar la mirada, ¿con tristeza? ¿Lúbricamente? en las nalgas desnudas que se alejan cabalgando sobre el hombro de la bestia.
Me separo lentamente de Control.
Por eso estoy aquí, digo, intentando parecer imperturbable.
Por eso, dice Control. La Normativa Cash nos permite alquilar los servicios de un Ejecutor cuando un empleado de la compañía es secuestrado. Queremos la cabeza de ese cerdo. ¿Sólo su cabeza? digo girándome ¿y la mujer? La mujer es el pretexto para que tu actúes, dice Control, fría y distante. Lo que ocurra con ella nos es indiferente. Además, pensamos que después de lo ocurrido ya no podrá volver a ejercer su trabajo con eficiencia, eso si es capaz de ser eficiente en algo. Olvida a la mujer. Céntrate en el cerdo.
Necesito más datos. Tengo que saber que ocurrió en esa sala y el porqué de todo este irracional comportamiento. Control coge una silla y la pone junto a la mía. Lo normal hubiese sido mantener las distancias, continuar fría y distante, tanto como su traje le permite ser. La falda un dedo sobre las rodillas, el traje pulcramente ceñido alrededor de su cintura. Sin embargo se sienta a mi lado, emitiendo descargas estáticas, dejando que su falda suba por sus piernas, acercándose más de lo necesario. ¿Quieres un café? pregunta y antes de que pueda responder la secretaria de Control entra en el despacho con dos tazas que deposita frente a nosotros. Gracias, Irene, dice Control. No puedo evitar fijarme en la mujer que se aleja. Lleva una falda negra tres dedos más corta que la de su jefa, bajo la cual unas medias que oscurecen su piel acaban en unos zapatos negros de tacón discreto. En contraposición, en la parte superior todo es blanco: Una curiosa blusa blanca que cruza sobre su pecho anudándose en la cintura dejando un ligero escote en el que asoma un collar de discretas perlas. Lo más llamativo era el total silencio que acompañó a su entrada, como si el tiempo se hubiese suspendido ante la fragancia de oscura voluptuosidad que se mezclaba con el del café, irrumpiendo sin ser reclamada, acudiendo sumisa a la llamada no realizada de su jefa. Después de tantas impresiones su breve aparición altera algo en mi interior. Control rompe el hechizo. No sin cierta sorna, como si adivinara mi turbación, del montón de carpetas sobre la mesa extrae una y la abre ante mí.
Lee y dime que opinas.
Hasta aquí, señoras y señores la entrega semanal de esta serie de género porno-trágico. Noten que es posible que la carga erótica haya disminuido: Prometo que eso se subsanará en futuras entregas siempre y cuando esa opción sea del agrado de todos. Sin embargo se han abierto nuevos senderos en la tensión narrativa: El misterio de Puerco sigue en la oscuridad, los propósitos de Control son inescrutables y la aparición de la secretaria introduce un elemento de pasiva seducción inesperado. ¿Está más interesado el narrador en la secretaria que en Control? ¿Posee Puerco superpoderes afrodisíacos? ¿Persigue Control saciar sus deseos o sólo se trata de una maniobra para mantener en vilo al narrador?
Todo esto y mucho más en las siguientes entregas.
Nota del Autor: Se aceptan nuevas líneas narrativas. Razón aquí.
Autor: Egonauta
Y ¡Como no! Bautizo el comentario:
La trama se desliza ante mis ojos sin atraparme entre sus ardientes brazos. Reconozco con pena y sin razón que estoy perdido y, lo que es aún más grave, estoy perdiendo…… Agradezco, eso si, que del punto y aparte casi no hagas uso y que cuando lo haces, no los realces con doble retorno. La razón es simple y muy sencilla…. Cuanto más largo es el texto, y por mucho que se reduzca el tamaño y el tipo de la letra y aún pivotando el TFT….. más nos alejas de seguir contemplado tus imágenes que por su parte inferior se ocultan, poco a poco, allí donde el teclado inicia su presencia.
Egonauta
Fecha: 02/02/2005 00:08.
Autor: La donna è mobile
Ten la completa seguridad de que tu comentario llega a su destino, y será tenido en cuenta.
:-)
Fecha: 02/02/2005 16:34.
Autor: L'Enfant Terrible
Voy a ser sincero, su relato a perdido fuerza erótico-burda pero, señora mía (ya me gustaría), ha conseguido usted envolverlo de un bello y sutil fetichismo y de una atmósfera, tan saturada de glamurosa sensualidad, que me hace confundir su lectura con un maravilloso orgasmo.
¡¡¡Graciaaaaaaaaaaaaassssssss...!!!!
Fecha: 03/02/2005 22:01.